Como ocurre con la mayoría de cánceres conocidos, evitando los factores de riesgo modificables podemos favorecer la no aparición de un tumor de mama; entre estos se encuentran los ya mencionados en la entrada anterior: el sobrepeso, la dieta, el tabaco o la actividad física. De esta manera se reduce, al menos un poco, el riesgo de padecer cáncer, pero la gran mayoría de cánceres de mama no son evitables aún evitando los factores mencionados.
Por tanto, teniendo en cuenta la alta posibilidad de desarrollo del tumor, cobra especial relevancia la detección precoz, con el objetivo de mejorar el pronóstico de vida del paciente con respecto a esta enfermedad.
Hay dos tipos de detección precoz:
Diagnóstico precoz: es el conocimiento de los primeros signos y síntomas, lo que facilita el diagnóstico y el tratamiento temprano.
Cribado: es la aplicación de pruebas de selección en una población asintomática, que tiene como objetivo detectar a aquellas personas que presenten anomalías indicativas de cáncer; en estas aplicaciones se encuentran las mamografías y la autoexploración mamaria.
AUTOEXPLORACIÓN MAMARIA:
1.- Colócate frente a un espejo con los hombros y espalda rectos y los brazos junto a la cadera; mírate las mamas e informa a tu médico si detectas:
Formación de hoyuelos, arrugas o bultos en la piel
Cambio de posición de un pezón o pezón invertido (metido hacia adentro)
Enrojecimiento, dolor, sarpullido o inflamación
2.- Levanta los brazos y fíjate si notas las mismas alteraciones.
3.- Frente al espejo, fíjate si sale líquido de alguno de los pezones, ya sea transparente, lechoso o amarilloso, o sangre.
4.- Acuéstate y pálpate las mamas con las manos invertidas (la mama izquierda con la mano derecha y viceversa). Intenta utilizar un tacto firme y pausado empleando las yemas de los dedos y manteniendo estos restos y juntos; has de realizar los movimientos en círculos del tamaño, aproximadamente, de una moneda, o bien deslizarlos de arriba a abajo verticalmente. Ha de examinarse la mama incluyendo la zona axilar y desde la clavícula hasta la parte superior del abdomen; se recomienda seguir algún patrón para asegurar haber palpado todo el tejido mamario.
5.- Pálpate las mamas estando de pie o sentada, controlando de nuevo lo explicado en el punto 4.

No hay comentarios:
Publicar un comentario