El cáncer de vejiga se origina cuando las células que componen dicho órgano crecen de forma descontrolada hasta formar un tumor, que con el tiempo puede extenderse a otras partes del cuerpo. El tipo más común es el carcinoma urotelial, también conocido como carcinoma de células transicionales, que no solo puede afectar a la vejiga, sino que además puede afectar a otras partes del tracto urinario, como los uréteres o la uretra.
Sangre en orina o hematuria: Aparece en el 70% de los diagnósticos y es independiente del tamaño del tumor. En la mayoría de los casos la cantidad de sangre es mínima y no se modifica el color de la orina, por lo que para detectar su presencia es necesario realizar un análisis de esta.
Cambios en los hábitos urinarios o síntomas de irritación: Orinar con más frecuencia de lo normal, dolor o ardor al orinar, flujo débil de orina…
En casos de cáncer de vejiga avanzado, en los que los tumores son de gran tamaño o se han propagado a otras partes del cuerpo, pueden aparecer otros síntomas como:
No poder orinar
Dolor en un lado de la espalda baja
Pérdida de apetito y de peso
Cansancio o debilidad
Dolor en los huesos
Hinchazón en los pies
Cabe destacar que muchos de estos síntomas pueden ser producidos por otra patología y no por un cáncer de vejiga, pero es importante que el médico lo examine para comprobarlo.

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