jueves, 3 de diciembre de 2020

TRATAMIENTOS MÁS COMUNES DEL CÁNCER DE VEJIGA

El tratamiento del cáncer de vejiga, como ocurre en muchos otros tipos de cáncer, es multidisciplinar, ya que se combinan distintas técnicas para llevarlo a cabo.


  • Cirugía: es aplicable a prácticamente todos los casos de este tipo de cáncer, pero dependerá del estadio en el que se encuentre, así como de los efectos secundarios que pueda producir a largo plazo.


Dentro de la cirugía, distinguimos:


  • Resección transuretral del tumor: además de como tratamiento, se emplea también para establecer el diagnóstico y la existencia o no de metástasis. Es el tratamiento más común para aquellos cánceres de vejiga que se encuentren en fases tempranas. Suele realizarse como primer tratamiento y tiene como objetivo eliminar todas las células cancerígenas y los tejidos de alrededor hasta la capa muscular de la vejiga; cabe mencionar que, en ocasiones, se hace por segunda vez para comprobar la eficacia de la primera operación y que ya no existe masa tumoral.

     

  • Cistectomía: es la extirpación de la vejiga; generalmente se realiza después de la quimio. Esta intervención puede ser:

    • Cistectomía parcial: únicamente se extrae una parte de la vejiga; se realiza cuando el cáncer ha invadido la capa muscular de la pared de la vejiga pero no es muy grande y está localizado.

    • Cistectomía total: se extrae en su totalidad, siempre que sea de gran tamaño o haya invadido más de una zona de la vejiga.


  • Neovejiga: es la creación de una nueva vejiga con una porción de intestino; el objetivo de esta técnica es reemplazar la vejiga enferma, quedando tanto los uréteres como la uretra, unidos a la nueva vejiga. 


  • Urostomía: una vez extirpada la vejiga, es necesario desviar los uréteres hacia el exterior de la pared abdominal para permitir la salida de orina, lo que se conoce como urostomía.


  • Terapia intravesical: se administra un medicamento líquido en la vejiga del paciente de forma directa a través de un catéter introducido por la uretra; dicho medicamento permanece en la zona un tiempo aproximado de dos horas, de manera que es capaz de afectar a las células que revisten el interior vesical sin afectar a otras partes del cuerpo.


  • Quimioterapia: consiste en la administración de fármacos cuyo objetivo es la destrucción de las células tumorales. Puede ser:


  • Intravesical: se administra el medicamento directamente en la vejiga (terapia intravesical, mencionada anteriormente).

  • Sistémica: se administran los medicamentos por vía oral, intravenosa o intramuscular, de manera que pasan al torrente circulatorio, pudiendo afectar a todo tipo de células tumorales del cuerpo.


  • Radioterapia: se utilizan rayos de alta energía para destruir las células que causan el tumor.


  • Inmunoterapia: se administran medicamentos que refuerzan el sistema inmune del paciente, de manera que este sea capaz de reconocer y destruir las células cancerosas.


  • Medicamentos de terapia dirigida: estos medicamentos funcionan de manera distinta a los empleados en quimioterapia; en caso del cáncer de vejiga se emplean los inhibidores de los receptores del factor de crecimiento de los fibroblastos; estos últimos son un tipo de proteínas que se encuentran en las células cancerígenas de la vejiga y que fomentan su desarrollo.

PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE VEJIGA

Como ya se ha mencionado, existen ciertos factores que aumentan el riesgo de padecer este cáncer como la edad y los antecedentes familiares que no se pueden evitar; sin embargo, también existen formas de prevención:


  • Abandono del hábito tabáquico

  • Limitar la exposición a agentes químicos en el puesto de trabajo: en la medida de lo posible se ha de limitar la exposición a estas sustancias mediante el empleo de elementos de protección como la mascarilla.

  • Beber abundante agua: estudios recientes muestran que el consumo de agua reduce las probabilidades de padecer este cáncer.

  • mantener una dieta equilibrada: se han realizado estudios que muestran que el consumo de frutas y verduras en la dieta puede ser un factor protector frente a la aparición del cáncer de vejiga, sin embargo, esto no está demostrado.

FACTORES DE RIESGO PARA LA APARICIÓN DEL CÁNCER DE VEJIGA

Algunos hábitos como los que veremos a continuación, favorecen la aparición del cáncer de vejigas:

  • Consumo de tabaco

  • Edad: la probabilidad aumenta con la edad

  • Sexo: los hombres son más propensos 

  • Problemas de vejiga crónicos: los cálculos en la vejiga y las infecciones pueden aumentar el riesgo 

  • Antecedentes personales

  • Exposición a sustancias químicas: como el arsénico.

  • Uso de fármacos: como la ciclofosfamida, para quimioterapia o pioglitazona para diabetes (durante más de un año).

  • Esquistosomiasis: enfermedad parasitaria que aumenta el riesgo

  • Síndrome de Lynch: enfermedad hereditaria denominada Síndrome de Lynch anteriormente conocida como cáncer colorrectal hereditario no polipósico.

¿QUÉ ES EL CÁNCER DE VEJIGA?¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?

El cáncer de vejiga se origina cuando las células que componen dicho órgano crecen de forma descontrolada hasta formar un tumor, que con el tiempo puede extenderse a otras partes del cuerpo. El tipo más común es el carcinoma urotelial, también conocido como carcinoma de células transicionales, que no solo puede afectar a la vejiga, sino que además puede afectar a otras partes del tracto urinario, como los uréteres o la uretra.


Los síntomas más comunes del cáncer de vejiga son:

  • Sangre en orina o hematuria: Aparece en el 70% de los diagnósticos y es independiente del tamaño del tumor. En la mayoría de los casos la cantidad de sangre es mínima y no se modifica el color de la orina, por lo que para detectar su presencia es necesario realizar un análisis de esta.

  • Cambios en los hábitos urinarios o síntomas de irritación: Orinar con más frecuencia de lo normal, dolor o ardor al orinar, flujo débil de orina…


En casos de cáncer de vejiga avanzado, en los que los tumores son de gran tamaño o se han propagado a otras partes del cuerpo, pueden aparecer otros síntomas como:


  • No poder orinar

  • Dolor en un lado de la espalda baja

  • Pérdida de apetito y de peso

  • Cansancio o debilidad

  • Dolor en los huesos

  • Hinchazón en los pies


Cabe destacar que muchos de estos síntomas pueden ser producidos por otra patología y no por un cáncer de vejiga, pero es importante que el médico lo examine para comprobarlo.


miércoles, 2 de diciembre de 2020

TRATAMIENTOS MÁS COMUNES DEL CÁNCER DE RIÑÓN

El tratamiento más común para el cáncer de riñón es la cirugía para extirpar todo o parte del órgano, dependiendo de la etapa de la enfermedad, aunque también existen otros tratamientos eficaces.

  • Cirugía: este tipo de cirugía se llama nefrectomía y es el tratamiento más común y efectivo para el cáncer de riñón. La mayoría de casos que se encuentran en etapas tempranas pueden llegar a la curación mediante la intervención quirúrgica. Hay dos tipos:

    • Nefrectomía parcial: solo se extirpa el tumor o la parte del riñón que tiene el tumor.

    • Nefrectomía radical: se extirpa todo el riñón y, de ser necesario, los tejidos que lo rodean y los nódulos linfáticos


  • Ablación térmica: este tratamiento destruye el tumor quemándolo o congelándolo. Se usa en la mayoría de las personas que tienen tumores pequeños en los que no se aconseja cirugía.


  • Vigilancia activa: vigilar un tumor pequeño para valorar su evolución en relación con el tamaño también es común en el cáncer de riñón. Muchos de ellos crecen lentamente o se comportan como tumores no cancerosos, por lo que en determinados casos, como puede ser el de una persona mayor, débil o con múltiples problemas de salud, no se recomiendan otros tratamientos y simplemente se vigila. No recomendable en gente joven y sana.


  • Tratamiento médico: se utiliza en caso de personas con cáncer de riñón avanzado que se ha propagado a otras partes del cuerpo y puede ir asociado a cirugía o reemplazándola. Algunos de los más comunes para este tipo de cáncer son:

    • Inmunoterapia: Utiliza la capacidad natural del propio cuerpo para detener o ralentizar el crecimiento de las células cancerosas. Normalmente tiene graves efectos secundarios para el paciente.

    • Terapias antiangiogénicas: Es un medicamento que disminuye el suministro de sangre al tumor, lo que ralentiza o detiene el crecimiento del tumor.

    • Terapias dirigidas: Es un medicamento que inhibe directamente el crecimiento del tumor. Se utiliza de modo paliativo, puesto que no puede curar, pero sí aliviar los síntomas al paciente.


Cabe destacar que la quimioterapia y la radioterapia han demostrado no ser efectivas para tratar el cáncer de riñón en la mayoría de los casos.


PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE RIÑÓN

No se conoce una forma clara de prevenir el cáncer de riñón, aunque evitando algunos factores de riesgo se podría reducir:

  • Dejar de fumar puede disminuir el riesgo ya que se conoce como un responsable de varios casos.

  • Disminuir la presión arterial.

  • Mantener un peso corporal saludable, ya que la obesidad es perjudicial para esta enfermedad.

  • Seguir una dieta con alto contenido de frutas y verduras.

FACTORES DE RIESGO DEL CÁNCER DE RIÑÓN

No se conocen con exactitud cuáles son aquellos factores que llevan a la aparición de cáncer de riñón, pero sí se conocen algunos que suponen un aumento de las posibilidades de padecerlo, como son:


  • Tabaco: la relación entre el hábito tabáquico y el riesgo de padecer este tipo de cáncer es directamente proporcional, de manera que, cuando mayor sea dicho hábito, mayor será la posibilidad de aparición de un tumor renal.


  • Obesidad: puede inducir cambios hormonales que desencadenen el desarrollo y crecimiento de células cancerígenas renales.


  • Hipertensión arterial.


  • Antecedentes familiares de cáncer de riñón.


  • Exposición laboral a ciertas sustancias que aumentan el riesgo de padecer este tipo de cáncer, como el tricloroetileno, el cadmio o el asbesto.


  • Sexo: los hombres presentan mayor riesgo de desarrollar un tumor renal que las mujeres. 


  • Consumo crónico de ciertos medicamentos, como el acetaminofeno, un medicamento contra el dolor común.


  • Enfermedad renal avanzada, sobre todo si se precisa diálisis.

¿QUÉ ES EL CÁNCER DE RIÑÓN? ¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?

El cáncer de riñón o cáncer renal es un tipo de cáncer que se origina en los riñones comprometiendo la función de estos. Por lo general, en su inicio el cáncer de riñón cursa sin síntomas, a medida que avanza la enfermedad se pueden presentar los siguientes síntomas:


  • Hematuria: presencia de sangre en la orina

  • Dolor: localizado en la zona baja de la espalda 

  • Presencia de una masa o protuberancia en el costado o en la zona baja de la espalda

  • Fatiga: sensación continua de cansancio 

  • Pérdida del apetito

  • Pérdida de peso sin hacer dieta

  • Fiebre: no es causada por alguna infección y que no desaparece

  • Anemia: recuento bajo de glóbulos rojos

martes, 1 de diciembre de 2020

TRATAMIENTOS MÁS COMUNES DEL CÁNCER DE ENDOMETRIO


Los tratamientos más comunes para el cáncer de endometrio son:


  • Cirugía: el tratamiento más habitual para este tipo de cáncer consiste en la extirpación del útero denominada histerectomía, así como de las trompas de Falopio y los ovarios, alpingo-ooforectomía. 


  • Radioterapia: en el caso de que el paciente no se encuentre lo suficientemente fuerte para la cirugía se le someterá a radioterapia. Cabe destacar que, de forma general, tras la cirugía los pacientes se someten a radioterapia para eliminar los posibles restos de células cancerosas.


  • Quimioterapia: este tratamiento se suele recomendar cuando el cáncer de endometrio se encuentra muy avanzado o que se ha diseminado más allá del útero o bien tras una cirugía como método de prevención de reaparición del cáncer.


  • Terapia hormonal: tiene la finalidad de disminuir los niveles hormonales del cuerpo, puede ser una opción si el cáncer se ha diseminado más allá del útero.


  • Terapia con medicamentos con diana específica: estos medicamentos se centran en las debilidades específicas que se encuentren dentro de las células cancerosas,  se combina con quimioterapia para tratar el cáncer endometrial avanzado.


  • Inmunoterapia: con carácter paliativo y en caso de inefectividad de otros tratamientos

PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE ENDOMETRIO

Aunque sí es cierto que no existe una manera clara de prevenir el cáncer de endometrio, sí es posible evitar ciertos factores de riesgo para, al menos, retrasar su aparición.

En la entrada “Factores de riesgo del cáncer de endometrio” se plantean dichos factores, siendo algunos de ellos evitables, como la alimentación y la obesidad, ambas relacionadas; llevar una dieta variada y saludable y realizar ejercicio físico es muy beneficioso para nuestra salud y, como podéis ver, favorece aspectos tan importantes como este, el desarrollo de un cáncer.


Además, han de tenerse en cuenta lo que se conoce como “Factores de protección”, como son el embarazo y los anticonceptivos hormonales, los cuales disminuyen el riesgo de padecer cáncer de endometrio.


FACTORES DE RIESGO DEL CÁNCER DE ENDOMETRIO

Un factor de riesgo supone un aumento de la probabilidad de padecer una enfermedad, pudiendo ser este modificable o no. En relación con el cáncer de endometrio son considerados factores de riesgo:

  • Obesidad y factores hormonales: Es un importante factor de riesgo modificable y está relacionado con los cambios hormonales. La mujer produce la mayoría de sus estrógenos antes de la menopausia, pero el tejido adiposo puede convertir algunas hormonas en estrógenos, de manera que tener más tejido adiposo puede aumentar el nivel de estrógenos, incrementando así el riesgo de padecer cáncer de endometrio.

  • Ciclos menstruales: El riesgo de cáncer de endometrio aumenta si la mujer tiene más ciclos menstruales, es decir, si comienza los períodos menstruales antes de los 12 años y/o pasa por la menopausia más tarde de lo normal. 

  • Tamoxifeno: Es un medicamento que se usa para ayudar a prevenir y tratar el cáncer de mama y que actúa como un antiestrógeno en la mama y como un estrógeno en el útero. Esto, en mujeres que hayan pasado por la menopausia puede hacer que crezca el revestimiento uterino, aumentando el riesgo de padecer cáncer de endometrio.

  • Síndrome del ovario poliquístico: Esta patología presenta niveles anormales de hormonas, estrógenos y andrógenos elevados y progesterona baja, por lo que el incremento de estrógenos en relación con la progesterona aumenta la probabilidad de cáncer de endometrio. 

  • Edad: el riesgo de cáncer de endometrio aumenta a medida que la mujer envejece.

  • Alimentación: Una dieta alta en grasas puede aumentar el riesgo de padecer este tipo de cáncer ya que favorece la obesidad. 

  • Diabetes: El cáncer de endometrio es más común en mujeres que padecen diabetes tipo II, puesto que esta a su vez es más común en mujeres con sobrepeso y poco activas, ambos factores de riesgo de esta patología. 

  • Antecedentes familiares: Un defecto en un gen de reparación de discordancias reduce la capacidad del organismo para reparar el daño a su ADN o controlar el crecimiento celular, causando así un alto riesgo de cáncer de endometrio y/o de colon y siendo este factor hereditario en algunas familias. 

  • Hiperplasia endometrial: Es una enfermedad benigna que consiste en el aumento del número de células endometriales. Si no se administra el tratamiento adecuado, puede evolucionar a cáncer. 

  • Radioterapia previa a la pelvis: La radiación que se utiliza para tratar algunos tipos de cáncer puede dañar el ADN de las células, aumentando el riesgo de otro tipo de cáncer, como el de endometrio.

¿QUÉ ES EL CÁNCER DE ENDOMETRIO? ¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?

El cáncer de endometrio es una enfermedad que afecta a los tejidos del endometrio, supone la aparición de células cancerosas y en consecuencia, un tumor. El endometrio es el revestimiento del útero.



La mayoría de casos se producen entre los 60 y 70 años, como se puede apreciar es una enfermedad que solo afecta a mujeres. Es el tipo más común de cáncer de útero.


Los síntomas más frecuentes son:

  • Sangrado vaginal anómalo: entre menstruaciones o después de la menopausia.

  • Secreción vaginal purulenta

  • Dolor pélvico


En mujeres asintomáticas se puede detectar en citologías, también se emplea como método diagnóstico.


TRATAMIENTOS MÁS COMUNES DEL CÁNCER INFANTIL

Los tratamientos más utilizados contra el cáncer infantil son: Cirugía Quimioterapia Radioterapia Inmunoterapia Trasplante de células madre ...