Los tratamientos usados con mayor frecuencia en el cáncer de hígado, son los siguientes:
Cirugía: consiste en la extirpación del tumor o trasplante hepático. Si se elimina la totalidad del tumor, se obtiene un mejor pronóstico.
Ablación: se emplea en tumores de pequeño tamaño y consiste en la destrucción del tumor pero sin extraerlo. Se suele realizar sin cirugía, mediante una aguja o sonda.
Terapia de embolización: es una técnica en la que se inyecta una sustancia en una arteria del hígado para disminuir o parar el flujo de sangre hacia el tumor.
Radioterapia: se destruyen las células cancerosas utilizando rayos X o partículas de alta energía.
Inmunoterapia: el uso de medicamentos para ayudar al sistema inmunitario de una persona a “defenderse” contra el cáncer, encontrando y eliminando las células cancerosas.
Quimioterapia: tratamiento con medicamentos, en el cáncer de hígado no resulta muy eficaz por lo que se recomienda la terapia de medicamentos que veremos a continuación.
Terapia de medicamentos: entran al torrente sanguíneo alcanzando todas las regiones del cuerpo, actuando contra el cáncer que se ha propagado a distintas partes del cuerpo. Es diferente a la quimioterapia y por lo tanto, posee distintos efectos secundarios.




